“El joven Picasso” capítulo 4.

El cuarto y último capítulo de esta miniserie comienza en primavera de 1906 con Picasso y Fernande Olivier en un tren dirección a Barcelona para rencontrarse con sus familiares y presentarlos a su compañera sentimental. Durante ese viaje Picasso le cuenta a su amante que en la primavera de 1895 en Barcelona su padre le lleva a la Cámara de Comercio e Industria dentro de la cual se encontraba la Escuela de Bellas Artes donde su padre era profesor, y este quería que su hijo fuera alumno. Para ello tuvo que realizar tres exámenes, los cuales paso, y consiguió plaza. En estas aulas mantuvo una estrecha relación a Manuel Pajares quien fue un buen amigo.

Fruto de la gran valía del pintor malagueño uno de los docentes, el profesor José Santiago Garnelo y Alda, en cuyo estudio se encontraba una gran cantidad de modelos y distintas personas para retratar, llevo a cabo la obra Primera Comunión.

Primera Comunión

Por estos mismos años también lleva a cabo la obra Ciencia y Caridad, donde toma a varias personas de su familia como modelo para representarlos en el lienzo. Podemos ver el proceso de trabajo de Picasso con la elaboración de pequeños estudios previos para finalmente realizar la obra que se llevo una mención en la Exposición de Madrid de 1897.

Ciencia y Caridad

Tras estas vuelta sobre los pasos de Picasso, volvemos a esa Barcelona de 1906 donde el pintor decide volver a visitar el burdel de Avignon para volver al lugar que más tarde le dará una de sus obras maestras, habla con una de las meretrices (Rosita) a quien narra cómo fue su primera visita que tanto le  impacto y que más tarde plasmara en un lienzo.

A las pocas semanas decide, junto a Fernande, marcharse a un pueblo de los Pirineos, Gosol, en el cual se integra sobremanera en la vida rústica del pueblo, se va de caza, se corta el pelo para vivir como ellos… Importante es la visita que hace a las iglesias románicas donde ve la pintura, escultura y arquitectura de esos años que tanto le impresionan y de gran influencia será para un futuro inmediato.

Harto o quizás cansado de ese tipo de vida, ambos se trasladas en otoño de 1906 a París, donde por fin termina el retrato de la señora Stein, pero el marido le dice que no se parece en nada y que no le gustara, a lo que Picasso contesta “si no se parece ahora, ya se parecerá algún día”. Muestra el poco agrado con el que realizo la obra.

Es en estos momentos cuando Picasso se introduce en algo completamente nuevo que nadie hasta ahora había desarrollado, para ello compra un lienzo de grandes dimensiones, casi cuadrado (244 x 234 cm). Se encerró completamente durante largos meses en su estudio de Montmartre para desarrollar esa gran obra que será el inicio de algo completamente nuevo, lo que se conoce como Cubismo.

Tras unos meses enseña la obra a algunas personas y va de nuevo a una reunión en casa de los Stein donde se encuentra un coleccionista ruso, Braque, Matisse, Derain… quienes critican brutalmente la nueva obra de Picasso diciendo cosas como que lo que verdaderamente pretende es ridiculizar la pintura o que no entienden las deformaciones que realiza de los cuerpos. Un crítico de arte llamado Félix Fénéon le dice a Picasso que mejor se dedique a hacer caricaturas, algo que ya le había dicho su padre años atrás como se muestra en un sueño.

Pasan varios meses y nos situamos en el verano de 1907 en París donde se presenta en la casa de Picasso su siguiente marchante Daniel-Henry Kahnweiler quien se queda sobrecogido al admirar la obra tan criticada de Picasso, como fue las Señoritas de Avignon, alaba la obra y le pregunta por el nombre y le dice que en un principio se iba a llamar Burdel de Avignon, pero que finalmente se llama las Señoritas de Avignon, pero que en realidad el nombre es lo de menos, y algo fundamental es que cree que el cuadro no cree que este acabado. Picasso le habla de las posibles influencias del Greco y de Cezanne. Pero finalmente no se la vende pues quien quiera ver la obra se debe pasar por su taller, así que únicamente le vende la gran cantidad de bocetos que había hecho para esta gran obra.

Las señoritas de Avignon

La serie acaba con una voz en off que narra que la obra estuvo con Picasso hasta 1921 momento en el cual la compra Jacques Doucet que era un coleccionista. Finalmente la obra fue adquirida por el MoMA en 1939 quien la custodia desde entonces.

Fuentes

http://verdadyverdades.blogspot.com.es/2011/05/las-senoritas-de-avignon-picasso.html

http://www.oni.escuelas.edu.ar/2006/GCBA/1158/picasso.htm

http://www.cuscatla.com/cubismo2.htm

Para saber más:

http://www.eldiadecordoba.es/article/cordoba/658720/maestro/joven/picasso/referente/la/pintura/historica.html trata sobre esa etapa de los años 1895 en adelante en Barcelona.

http://verdadyverdades.blogspot.com.es/2011/05/las-senoritas-de-avignon-picasso.html explica de manera amplia y extendida las Señoritas de Avignon.

Omar. O.C.

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